domingo, 30 de diciembre de 2007

Que lluevan las cenizas de lo que ya no queda

viernes, 28 de diciembre de 2007

Tu recuerdo

Y te dejaste algo que nunca echarás en falta.

martes, 25 de diciembre de 2007

Retomar viejas costumbres

Cuando un orgasmo se transforma en un "no te vayas".

Como los niños que en el momento en que no se quieren quedar solos, un "no te vayas" significa poner en juego toda la confianza que se tiene a un adulto.

¿Y que pasaría si te lo digo yo?

Tal vez decidieras dejarme sola en el cuarto a la hora de dormir.
Tal vez decidieras que sería mejor que me durmiera sola.

Pero si haces eso y desapareces; si desapareces sin más,
estarás tirando por la borda todos los castillos que he construido.
Todos los castillos que nos he construido en las nubes.
Y volví tan sola como me había marchado,
aferrándome a los cimientos de las calles de mi vida.

sábado, 22 de diciembre de 2007

A veces,, A veces los sentimientos son tantos, que confundes todo y ya no sabes que sentir.
Cuando notas el fervor de las cosas buenas pero a la vez te pesan las malas.
No sabes que sentir
Alégrate y al minuto deja que te asalte el enfado la tristeza o el rencor.
Ríete de las cosas malas y pon una sonrisa en tu cara.
aunque en realidad..
No sabes que sentir
Que dudas te calmas, te estresas y te aseguras.
Te asalta la euforia y el remordimiento a la vez.
Estas nervioso y pasivo al mismo tiempo.
Simplemente,
no sabes que sentir.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Tus palabras son la nicotina que va a mis pulmones..
que me da la muerte.
Cada frase es una calada que va a posarse en mi boca..
que nace roja como el fuego.
Y que cuando acaba se queda negra y olvidada..
como el final de un cigarrillo.
Y que cada instante que tardas fallece y se deshace..
como la ceniza al viento.
El humo es el sabor que dejan tus letras en mis labios..
donde vienen a morir.
Y que cada suspiro es un grito ahogado que huye a mi garganta..
donde puede clamar tu nombre.
Que no me oyes pero yo te siento.
Que no me tocas pero yo te muestro.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Ahora soy esclava del silencio que nunca quise romper
y necesito devolver todas las palabras que decidí callarme.
Que me remueven las entrañas las verdades que no me paré a escuchar.
Palabras candentes que se derraman a borbotón por las heridas,
en una hemorragia de sentimientos que no pueden contenerse
Dejando en la boca el sabor de la sangre,
tiñendo a su antojo de rojo a su paso.